Personería Jurídica - Resolución I. G. J. Nº 0001744 del 8 de noviembre de 2011

21 de septiembre de 2017

2 de septiembre de 2017

Encuentro con el Cnl (R) Héctor E. Sánchez, Jefe del RI1 en 1991/92


En el marco de la celebración por el 25º Aniversario de la Fundación “El Uno Grande de Buenos Ayres”, que tuvo lugar en el Salón “Patricios” de los cuarteles del Regimiento de Infantería I ‘Patricios’, los Patricios de Vuelta de Obligado (PVO), invitados para la ocasión, tuvieron un inesperado encuentro con uno de sus amigos predilectos, el Cnl (R) Héctor Sánchez.

 Con este distinguido ex Jefe del RI1 –lo fue entre 1991 y 1992-, existe una camaradería que se extiende hacia aspectos los más variados, como ser la historia, el patriotismo, la admiración por la figura del brigadier general Juan Manuel de Rosas y la constante preocupación por despertar, en el público en general, las tradiciones y las esencias de nuestros orígenes.

 Fue así, que Gabriel y Oscar Turone, Vicepresidente y Secretario de PVO, respectivamente, fueron a su encuentro en momentos en que se estaba desarrollando el evento por las bodas de plata de la Fundación. Tras los primeros saludos y abrazos, los tres se quedaron conversando animadamente; el militar retirado los felicitó por la labor emprendida a través de la Unidad de Recreación Histórica PVO. En un momento dado, se le obsequió al Cnl (R) Sánchez un cintillo punzó, el cual se lo prendió de la solapa de su saco para no quitárselo más durante el transcurso de la noche.

 Como Héctor Sánchez no se iba a quedar por muchos días en Buenos Aires, se le prometió que el sábado 2 de septiembre en horas de la mañana, se acercarían miembros de PVO a hacerle entrega de un ejemplar de la obra Los Patricios en los tiempos de Rosas, cuya autoría se debe a Gabriel O. Turone, promesa que fue cumplida.
 
Para ello, Sánchez los citó antes del mediodía en la Residencia Militar, situada en las inmediaciones de los cuarteles de Palermo, donde los aguardaba con su hija y su yerno, ambos residentes en la zona norte del Gran Buenos Aires.

 Al igual que en el día anterior, don Héctor Sánchez fue cordialísimo y los distinguió con la mayor amabilidad, al tiempo que se mostró claramente emocionado por el ejemplar del libro que le fue regalado, y que fue acompañado de cintillos punzó con otros diseños que el que lució en su saco en el Salón “Patricios” de la unidad militar unas horas antes.

Demás está decir, que pidió que el autor del libro estaba invitado para una futura presentación del mismo en la Provincia de Catamarca, donde el Cnl (R) Sánchez preside la Asociación Sanmartiniana de Catamarca, teniendo la generosidad de hasta ofrecerle su vivienda en el caso de no contar el joven escritor con una morada en aquellos pagos del noroeste argentino.

Las imágenes que acompañan a esta nota, refieren, precisamente, a los momentos descriptos en los renglones anteriores, reflejo, acaso, de una entrañable amistad entre personalidades que, con tesón, conducta y voluntad, difunden y no dejan morir las cosas nuestras.

6 de mayo de 2017

Arrío de la bandera en la Plaza Gral. Benito Nazar

El vecino Daniel Cortiñas, oriundo del barrio porteño de Villa Crespo, hacía tiempo que deseaba que los Patricios de Vuelta de Obligado (PVO) lo acompañaran en el hermoso acto de arriar el pabellón nacional del mástil que está ubicado en la plaza General Benito Nazar.
 
Esa acción, que inflaba el pecho de la estudiantina por el inmenso placer que generaba el ser elegido para honrar el símbolo máximo de nuestra nacionalidad, Cortiñas lo comenzó a poner en práctica, de forma diaria, desde el mes de diciembre de 2016.  Para ello, Cortiñas convoca a vecinos, personalidades y delegaciones de instituciones ciudadanas a fin de izar y arriar la bandera nacional.  El ritual, simple y patriótico, le surgió cuando observó el deterioro del mástil y la soledad que lo acompañaba.  Entonces, decidió comprar una bandera y, a las 6 de la madrugada de un día de diciembre, procedió a izarla.  A las 18 horas la arrió y se retiró a su hogar, mas con la promesa de regresar al día siguiente.  Desde entonces, no ha faltado un solo día sin que flameara en lo alto nuestra enseña nacional.

Advertido de la existencia de los PVO, Daniel Cortiñas les cursó la invitación, la cual fue aceptada con mucho gusto.  Por eso mismo, una delegación de tres uniformados con la vestimenta del 2do. Batallón de Patricios de Buenos Aires, que llevaron consigo la Bandera de Guerra de la unidad, se presentaron a las 18 PM del sábado 6 de mayo próximo pasado para el arrío del patrio pabellón.  Entre curiosos y sorprendidos, algunos vecinos que habían llevado a sus hijos a los juegos de la plaza Benito Nazar, observaban desde lejos la presencia de los PVO.  En un momento se arrimaron Cortiñas y su esposa, y después hicieron lo propio algunos entusiastas que no se cansan de asistir, durante las mañanas y las tardes de Villa Crespo, al respeto brindado a la bandera argentina.

Unos niños de corta edad, que estaban compartiendo con sus padres aquellos momentos a pocos metros del mástil, fueron invitados para que, una vez que los dos PVO arriaran la bandera, la tomaran con sus manos y la devolvieran al señor Daniel Cortiñas, por supuesto que con la precaución de plegar el lienzo para que quedara con el sol arriba.  Mientras duró el acto, todos los que en ese preciso instante se hallaban en la plaza dejaron sus actividades y guardaron respetuoso silencio.  Fue un momento sumamente agradable que invitaba a reflexionar aquello de que, aún en la época del relativismo, existe un inquebrantable amor por aquellos símbolos que representan lo que fuimos, somos y seremos.

En la trastienda hemos conocido a otras personalidades más, entre ellas el secretario de Espacio Público de la Comuna 15, Alejandro Agustín Raimundo, y al Presidente de la Junta de Estudios Históricos de Villa Crespo, Hugo Tornese, quienes también se mostraron agradablemente sorprendidos por la presencia de los PVO en el lugar.   Seguidamente, la delegación de PVO fue invitada a ingresar la Asociación Benito Nazar (sita en Antenaza 340), imponente edificio que se halla frente a la plaza homónima y que fuera la antigua residencia de los descendientes del renombrado general.  No se trató de una incursión ordinaria, pues tenía un propósito de nobles finalidades.  Apenas ingresando en el hall central, un cuadro imponente del general Benito Nazar, de acérrima actuación en las filas del unitarismo, sobresalía del resto de los objetos allí alojados.  Todos se acercaron al cuadro, uniformados de PVO y civiles que nos habían acompañados, para sacarnos una serie de fotografías con la Bandera de Guerra del 2do. Batallón de Patricios de Buenos Aires, uno de cuyos lemas reza: “Mueran los Salvajes Unitarios”.
 
Decididos federales se sacaban una instantánea junto al retrato del general unitario Nazar, quien peleó contra Rosas en la Batalla de Caseros de 1852.  Ésta fue otra acción, de sencilla ejecución, que tuvo por finalidad la de dejar de lado los divisionismos históricos que, desde sus orígenes, han evitado el desarrollo y la plenitud de nuestra patria.

Bienvenido sea, entonces, pensar que, sea con el arriamiento de nuestra bandera como con esta fotografía unificadora de opuestos, se puedan alcanzar, aunque sea por un momento, el respeto hacia nuestras cosas más sagradas y la tan postergada pacificación de los alborotados espíritus de nosotros, los argentinos.     

1 de abril de 2017

PVO en la Vigilia por Malvinas celebrada en Navarro



Reiterando una tradición de hace años, los Patricios de Vuelta de Obligado (PVO) concurrieron a la ciudad de Navarro, en la Provincia de Buenos Aires, para acompañar a los Veteranos de Guerra de Malvinas de esa localidad a la Vigilia que organizan para aguardar el 2 de abril, día del desembarco argentino en Puerto Argentino.  En esta oportunidad, una delegación de PVO se hizo presente en el lugar por invitación del Secretario de Cultura, Educación y Turismo de la Municipalidad de Navarro, hablamos de nuestro amigo y director de la filial de PVO Navarro, Sr. Raúl Lambert.

Previo al homenaje, otro amigo de la zona, Daniel Di Trana, nos agasajó con un regio asado que preparó, junto a su familia, en su mítica Pulpería “de Moreira”, espacio donde aquél tiene un museo privado que guarda la memoria ancestral de los pagos navarrenses y de uno de los lugares que frecuentó, en antiguas andanzas rurales, el mítico Juan Moreira.

Después de degustar las carnes asadas, Oscar y Gabriel Turone junto al nombrado Di Trana fueron a rendir tributo a los héroes locales de la gesta malvinera que, esperando las 0 horas del 2 de abril, iban a entonar el Himno Nacional Argentina y la Marcha de Malvinas en la Plaza del Bicentenario, junto a los monumentos que allí los evocan y dignifican.

En la espera, y mientras una noche cerril acaparaba todo el horizonte, los ex soldados contaban sus vivencias y su legado a numerosos grupos de escolares de Navarro que, con sumo respeto y atención, escuchaban a esos beneméritos coterráneos. Al presentarse los PVO con la vestimenta del 2do. Batallón de Patricios de Buenos Aires, de intrépida actuación en la batalla de Vuelta de Obligado el 20 de noviembre de 1845 ante, ¡vaya casualidad!, los ingleses y los franceses, algunas autoridades de Cultura de Navarro nos pidieron que dijésemos algunas palabras para sumarnos a la vigilia que se amenizaba con un fogón interminable.
 
Fue entonces, cuando tomó la palabra Gabriel Turone, quien evocó la gesta de Malvinas como continuación de la que se dio, casi a mediados del siglo XIX, en la Vuelta de Obligado, en donde nuestros soldados y milicianos enfrentaron a un enemigo histórico y común, Inglaterra. También trazó una continuidad con lo vivido durante las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, convocando a todos los presentes a recordar quién es el enemigo que impide nuestro desarrollo y quiénes los malos argentinos que le sirven como expertos amanuenses y viles traidores.  Al término de las palabras de Turone, las que fueron aplaudidas por los escolares y las autoridades presentes, hubo tiempo para intercambiar impresiones y escuchar, de fondo, temas folklóricos que rememoraban lo acontecido hace 35 años atrás.

A las doce de la noche, una voz por los altoparlantes indicó la efemérides en que recuperábamos el archipiélago de las garras de Albión, invitando a la concurrencia para colocarnos frente al monumento principal de la plaza donde estábamos. La emoción y la solemnidad ante el nombramiento de los veteranos de Navarro ya fallecidos, fue la culminación de una vigilia que nunca ha perdido su vigencia.

Como es habitual, nuestra visita a Navarro finalizó en el Almacén Museo La Protegida, donde tuvimos la oportunidad de dirigir a los presentes unas palabras alusivas a la gesta de Malvinas, y disfrutar de la hospitalidad y la cordialidad de Raúl y todos nuestros amigos navarreros.

12 de enero de 2017

¡¡¡¡NUEVO LIBRO!!!!

Los Patricios en los tiempos de Rosas

 

por Gabriel Oscar Turone

 
 
 
 
Editorial Revisionistas, 267 páginas, Buenos Aires (2016)
 
Si bien existen buenos trabajos relacionados con la prolongada y remarcable historia del Regimiento de Patricios, ninguno se empeña con tanta profundidad y detalle en las alternativas por las que el mismo pasó durante el gobierno de don Juan Manuel de Rosas.
 
Formado inmediatamente después de la Primera Invasión Inglesa, dada la evidencia de que no se podía descartar una reiteración del afán inglés por hacerse fuerte en el Río de la Plata, nuestro regimiento nació bajo el nombre de Legión de Patricios Voluntarios Urbanos de Buenos Aires, respondiendo a la proclama de don Santiago de Liniers, por entonces virrey en reemplazo del huido Sobremonte. Bajo las órdenes de su primer jefe, el altoperuano don Cornelio de Saavedra, los Patricios tuvieron su bautismo de fuego en la Banda Oriental, en el combate de San Pedro, para luego enfrentar a los británicos y lograr su derrota al producirse la por todos esperada Segunda Invasión.
 
Desde allí, obviamente, arranca el análisis de Turone, pasando por la destacada participación de nuestro Regimiento en los sucesos de mayo de 1810, por su presencia en Suipacha, en la Expedición al Paraguay, y llegando hasta su participación en la Guerra con el Brasil, para seguidamente analizar muy especialmente el período que va desde 1829 hasta 1852, en que los Patricios tuvieron que hacer frente a situaciones tales como la campaña contra la Liga Unitaria del Interior, la Expedición al Desierto y la defensa de la isla Martín García.
 
Los Patricios participaron activamente en cada etapa de nuestra Historia, y como los Granaderos, a quienes don José de San Martín condujo al triunfo en la liberación de los demás pueblos americanos, nuestro Regimiento vivió con intensidad su participación en la así llamada Guerra del Paraná, que comenzó con la Vuelta de Obligado y culminó con la batalla de la Punta del Quebracho, lucha a la que el Gran Capitán apoyó intensamente desde su retiro en Europa.
 

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