Personería Jurídica - Resolución I. G. J. Nº 0001744 del 8 de noviembre de 2011

11 de octubre de 2016

VI Tertulia Federal de los PVO en “El Federal” de San Telmo


El martes 11 de octubre último, los Patricios de Vuelta de Obligado (PVO) han vuelto a organizar y convocar su 6ta. Tertulia Federal en el notable Bar “El Federal” de San Telmo.  A diferencia de las ediciones anteriores, la que estamos describiendo contó con tres invitados notables, a saber: el Dr. Alberto Gelly Cantilo, el Prof. Oscar Denovi y el Lic. Miguel Ángel Lentino, autoridades del prestigioso Instituto Nacional de Investigaciones Históricas “Juan Manuel de Rosas” y de la Comisión Permanente de Homenaje a Facundo Quiroga, ambas de Buenos Aires. También estuvo presente el coronel mayor Luis Hilario Lagos, bisnieto del prócer.

Los tres expositores se encargaron, a lo largo de la jornada, de contar la historia del Instituto Rosas, entidad que nació el 8 de agosto de 1938 a instancias de la inquietud manifestada por numerosos historiadores que, deseosos de empezar a mencionar la etapa suprimida de la Confederación Argentina, decidieron erigir una institución que todavía hoy sigue siendo ejemplar.  En ese sentido, Gelly Cantilo comenzó explicando a los contertulios que nada, ninguna motivación podía hacerse efectiva en el campo de la revisión histórica sin contemplar la obra del Dr. Adolfo Saldías, quien siendo funcionario de Mitre –éste, un enconado enemigo de Rosas- no podía entender que al hablarse sobre historia argentina se omitiera un período de casi treinta años, es decir, el período en que gobernó Juan Manuel de Rosas.
 
De ese esfuerzo primitivo, el cual consistió en consultar, primero, a los antiguos funcionarios del Restaurador de las Leyes, y, más tarde, seguir los rastros de la documentación de su gobierno que estaban en poder de su hija, doña Manuela Rosas Terrero, en Londres, es que nace en nuestro país la corriente historiográfica del revisionismo histórico. Vale decir, de un esfuerzo titánico hecho por Saldías que salió al cruce de aquella historia cargada de figurines broncíneos, intocables, con que luego se adoctrinó a los argentinos en las escuelas públicas a modo de invariable meditación acerca de nuestro devenir.  Adolfo Saldías, pues, como piedra angular de todo lo que vino más tarde –continuaron diciendo Gelly Cantilo, Denovi y Lentino-, permitió periódicas reacciones de escritores, historiadores, políticos y abogados para la edición de publicaciones (libros, periódicos y conferencias) a fin de esclarecer las conciencias nacionales. Primero fueron Manuel Bilbao, el mismo José Hernández quien salió a revalorizar al “Chacho” Peñaloza tras su bárbara ejecución, Vicente y Ernesto Quesada, y así hasta llegar a una obra trascendental: Juan Manuel de Rosas. Su Vida, su Dramas su Tiempo, escrita en 1930 por Carlos Ibarguren. Y más adelante, los invitados a la Tertulia Federal mencionaron la etapa de la institucionalización, es decir, la de comenzar a crear organismos donde acudan esos intelectuales de fuste, mencionando al Centro de Estudios Federalistas de Santa Fe en 1938 (existió hasta 1943) y el Instituto de Investigaciones Históricas “Juan Manuel de Rosas” en la fecha antes mencionada.

Al mencionar los nombres de quienes pasaron a formar parte del Instituto Rosas y su Comisión Directiva, Gelly Cantilo demostró a los asistentes la enorme trascendencia que le cupo al organismo en sus casi 80 años de predicamento nacional. No se puede soslayar los aportes que dio el Instituto Rosas a la fundamentación de nuestra existencia, a la exacta apreciación de nuestro ser nacional, de su cultura y de sus tradiciones, motivos más que suficientes para que los invitados señalaran las dificultades y los escollos por los que tuvieron que pasar ante cada golpe de Estado urdido a lo largo del siglo XX.  Así, de resultas, tanto en 1955, como en 1966 y 1976, el Instituto Rosas debió mudar sus oficinas por temor a la persecución político-ideológica a que estaba expuesta, pese a lo cual no menguó el entusiasmo de los que redescubrían, merced a su actitud investigativa, las verdaderas esencias de la argentinidad. No obstante, siempre se estuvo a un paso de la disolución, algo que fue evitado por la tenacidad manifiesta de algunos directivos, tal como ocurrió con Alberto Contreras quien “en una mesa del Café Tortoni hacía, durante algún tiempo, las reuniones del Instituto Rosas. Es como si nosotros estuviéramos acá (en “El Federal” de San Telmo) con una mesa. Acá todavía estamos en un ámbito más reservado, ahí era una mesa más. Pero era una mesa donde iba todo el mundo, y Contreras se quedaba horas y horas, y venía gente y cambiaban.  Entonces, el Instituto Rosas era en ese momento la mesa del Tortoni.  Este Contreras tenía en un maletín la ficha de los socios y lo tenía que llevar así porque sino era un peligro el que se descubra quiénes pertenecían al Instituto”, se explayó Gelly Cantilo refiriéndose a la situación académica antes de 1983.
 
Finalmente, fue el brigadier French quien reemplaza a Alberto Contreras “y pide que el Instituto se organice mejor que como lo venía haciendo hasta entonces”. Por eso “French alquila unas oficinas en la calle Hipólito Yrigoyen 788, donde ahí empezó a funcionar el Instituto Rosas. Además lo convierte en una asociación sin fines de lucro, porque hasta ese momento era una simple asociación”, continuó diciendo Gelly Cantilo mientras contertulios e invitados apuraban unas aceitunas y se servían apetitosas fetas de queso roquefort.  Los invitados ponderaron la figura de Carlos French, “quien había sido edecán del general Perón y su piloto personal, a la vez que agregado aeronáutico en Inglaterra”, pero además porque fue quien logró organizar y levantar al Instituto Rosas luego de tantas bofetadas y altibajos que tuvo a lo largo de los años y las intervenciones que padeció. Presidió el Instituto por durante diez años “donde hizo prácticamente de todo”, acotaron los notables de esta sexta Tertulia Federal.

Uno de los asistentes a la Tertulia, Gabriel Turone, acotó que “la mayoría de las placas de bronce que uno ve colocadas en lugares históricos fueron muchas del año 93 o 95 cuando estaba Carlos French. Me acuerdo de Las Higueritas, donde fue el primer saladero de Rosas en Quilmes, en la Hacienda de Figueroa, etc”, a lo que asintieron las tres personalidades que nos instruían con su interesante relato.  Y ya que se hablaba de placas, nos recordaba Gelly Cantilo que “cuando se crea el Instituto Rosas en 1938 lo primero que hacen es colocar placas en tres lugares: una, en Navarro donde lo fusilaron a Dorrego; otra, en Martín García como homenaje a Jerónimo Costa; y la tercera, como bien dice Oscar Denovi, en la Vuelta de Obligado”. En aquella época “ir a Obligado ¡era una locura!”, agregó Denovi.  Se recordó, también, lo conflictivo que resultaba homenajear a los próceres federales desde la caída de Rosas y hasta bien entrados los años 70 del siglo XX, por eso recordó Gelly Cantilo el episodio donde simpatizantes y familiares de Rosas pretendieron homenajearlo a su muerte, en 1877, haciendo una misa en la Catedral que por el enardecimiento de los unitarios y liberales no se pudo concretar. Hecatombe que casi termina con el derribamiento de la estatua que yace en la cúspide de la bóveda de Juan Facundo Quiroga en La Recoleta.

Esto motivó, que la familia de Quiroga colocase de forma vertical el ataúd del caudillo riojano para que, en caso de una profanación, los profanadores no encontraran el cuerpo y lo hagan desaparecer. “Fue por eso –decía Gelly Cantilo-, que nosotros con Denovi bajamos una vez a la tumba; aparentemente empezamos a buscar y resulta que no estaba el ataúd de Quiroga. Entonces dijimos, ‘bueno, dónde puede estar, qué pasó’. Pensábamos que por ahí está parado detrás de alguna de las cuatro paredes. Pero, claro, ¿cómo hacíamos? Había que romper todo. Entonces, a Oscar (Denovi) se le ocurre ‘vamos a conseguir un georadar’, que es un aparato con el cual se puede averiguar si hay algún hueco detrás de una pared. Conseguimos en Energía Atómica el georadar y empezamos a buscar, y, de repente, sonaba como un hueco. Y dijimos ‘bueno, será acá’. Pero no podíamos romper la pared. Entonces pensamos que lo mejor sería romper en la parte de arriba un pedacito para espiar, y efectivamente había un hueco. Luego empezamos abajo, y había un hueco. Lo abrimos más y, efectivamente, encontramos el ataúd que estaba de pie”.

El relato de este episodio, dio pie a Miguel Lentino para explicar algunas otras situaciones que guardan relación con el sepulcro de Juan Facundo Quiroga, algo que dio el marco ideal para que los PVO, a través de Oscar Turone, su Secretario, le donaran a la Comisión Permanente de Homenaje a Facundo Quiroga una réplica de la bandera con la leyenda “Religión o Muerte” y las calaveras con las tibias cruzada que enarbolara el caudillo riojano en la batalla de El Tala (1826).

La charla continuó con la recordación de otros académicos que pasaron por el Instituto Rosas, tal el caso de Francisco Hipólito Uzal, “que era radical, tenía un comité radical y que fue diputado nacional en la época de Frondizi”, algo que marca la pluralidad buena que tuvo el Instituto a lo largo de la historia en pos de la clarificación histórica.
 
En un momento, el Cnl My (R) Luis Hilario Lagos, que asistió a la Tertulia Federal, expresó que “yo creo que acá, en nuestro país, hay dos instituciones u organizaciones, como ser el Instituto Rosas y los Patricios de Vuelta de Obligado, que vienen desplegando una labor meritoria por la historia y por el homenaje que hacen a personajes olvidados de ella, porque noto también que así como se han logrado cosas, también la lucha fue aflojando y hoy se encuentra prácticamente parado ese vigor”. Ese es el motivo de las Tertulias Federales, volver a vernos las caras, opinar, observar nuestras gestualidades, intercambiar pareceres, revivir la Patria Histórica.
 
Todos los contertulios le dedicaron un unánime aplauso a los invitados notables que engalanaron esta nueva Tertulia Federal. La trastienda, como siempre ocurre, abundó en pequeñas charlas cargadas de comidillas que hacen a la delicia del curioso y furtivo enamorado de la historia, ciencia que nos permite vislumbrar cuestiones elementales de nuestro ser, de nuestro entorno y de nuestro fundamento aquí en la Tierra.
           
Bendita sea la historia, pues, y quienes se abocan a su cultivo.
 
Por eso…
…¡Tertulias Federales, un rato dedicado a los temas que nos unen con la Patria Vieja!


¡¡¡ATENTOS, CONTERTULIOS… QUE YA LLEGA LA 7ma. TERTULIA FEDERAL!!!    

10 de octubre de 2016

INVITACION
Adhiere Patricios de Vuelta de Obligado
 
 
 

1 de octubre de 2016

RELEVO DE GUARDIA DE HONOR EN LA CASA DE GOBIERNO


El sábado 1º.de octubre de 2016 los Patricios de Vuelta de Obligado (PVO) fuimos invitados a participar en la ceremonia de Relevo de la Guardia de Honor que el Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín presta en la Casa de Gobierno.

A las 17.00, y precedida por la bandera de los PVO y sus escoltas, nuestra banda de música se hizo presente en la Plaza de Mayo, ubicándose sobre la calle Balcarce, frente mismo a la Casa Rosada, momento en el cual Horacio Formica, el locutor oficial, dio la bienvenida al numeroso público que se había congregado y presentó a los Patricios de Vuelta de Obligado y su banda.

Luego de destacar nuestros objetivos y las actividades que realizamos, Formica comentó que la banda está dirigida por el profesor Julio Clark, que sus jóvenes componentes fueron formados en la escuela de música que dirige el gran maestra Rogelio Di Pasqua, que integran la Banda Popular Infanto-Juvenil de Ramallo, cuyo origen se remonta a 1902, y que desde 2012 luce, como banda oficial de los PVO, el uniforme histórico con que el 2º.Batallón del Regimiento de Patricios hizo frente a la invasión anglo-francesa el 20 de noviembre de 1845 en el Combate de la Vuelta de Obligado.
La banda, que por su trayectoria ha sido declarada Patrimonio Cultural de su pueblo, inició su participación con una magnífica interpretación del tango La Cumparsita, que movilizó y encantó a los presentes, que no paraban de fotografiar y grabar a nuestros jóvenes músicos, cuyas edades oscilan entre los 5 (sí, 5) y 18 años.
 
Vibró luego la Plaza de Mayo con los acordes de El Uno Grande, marcha oficial del Regimiento de Infantería 1 Patricios, seguida de otras, entre las que estuvieron las llamadas Reconquista y Avenida de las Camelias, así como temas populares.
 
En tanto esto ocurría, miembros de los Patricios de Vuelta de Obligado dieron respuesta a las preguntas de la gente en relación con el origen y significado de nuestra agrupación y nuestro uniforme, repartiendo de paso un pequeño volante a través del cual se podrían conectar con nosotros y tener noticias de nuestras actividades.
 
A las 18.00, y con los acordes de la Marcha de Malvinas, hizo su ingreso sobre la calle Balcarce la Fanfarria Alto Perú del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín y dos gallardas secciones de desfile, representando a la guardia saliente y la guardia entrante, procediéndose seguidamente al tradicional cambio de guardia, en el que un escuadrón del regimiento cede a otro del mismo el honor de custodiar la Casa Rosada y la investidura presidencial.
 
Seguidamente resonó la Marcha de San Lorenzo, entonada con emoción por todos los presentes, uniformados o no, luego de lo cual se procedió a arriar el pabellón nacional en el mástil ubicado junto a la estatua del general don Manuel Belgrano, y se dio fin con ello al acto.
 
Hermoso, conmovedor y patriótico. Para los PVO fue todo un honor el estar presentes.

22 de septiembre de 2016

13 de septiembre de 2016

V Tertulia Federal de los PVO en “El Federal” de San Telmo


Como recordarán, nuestras Tertulias Federales (ésta fue la quinta) tienen lugar los segundos martes de cada mes, que en este septiembre cayó en 13, sí, martes 13, para muchos sinónimo de mala suerte, pero igual nos animamos y nos reunimos, una vez más, en el emblemático Bar El Federal, ubicado en el muy porteño y tradicional barrio que todos conocemos como San Telmo, recordando a San Pedro González Telmo, fraile español que luego de canonizado fue reconocido como patrono de la gente de mar. Como podrán apreciar seguidamente, no nos fue nada mal en este martes 13.
 
Esta vez, contó el evento con un invitado notable proveniente del ámbito militar: el Cnl My (R) Luis Hilario Lagos, biznieto del legendario y probado federal, general Hilario Lagos, de intachable foja y honorabilidad en la defensa soberana de la Santa Federación.

Al erigirse como el tema central de la Tertulia Federal, el militar retirado expresó: “Provengo de una familia que perdió”, pero que, no obstante, sus descendientes continúan abrazando aquel ideal derrotado pero tan profundamente arraigado en la memoria y el alma del pueblo argentino.
 
Expuso don Luis Hilario Lagos, a su vez, una brillante charla que, acomodada cronológicamente, se desarrolló durante hora y media, y que estaba destinada a trazar un semblante preciso, didáctico y conmovedor de su glorioso antepasado. Y no solamente ubicó en tiempo y espacio las numerosas batallas en las que tomó parte el general Lagos, sino que también precisó detalles que, aunque pequeños en información, sirven muchísimo para acercarnos al prócer. Dada la cantidad de luchas emprendidas, Adolfo Saldías, el padre del revisionismo histórico vernáculo, lo consideró a Lagos "la primera lanza de la caballería federal". Peleador nato, el bisabuelo de nuestro notable contertulio recibió múltiples heridas, por eso dijo su descendiente: “Si ven algún retrato de Hilario Lagos, él tiene una cicatriz en uno de sus pómulos, que algunos dicen que recibió durante la Campaña al Desierto. En esa acción, él lo hiere al indio, lo baja del caballo y lo toma prisionero”.
 
En 1838, continuó diciendo Luis Hilario Lagos, su bisabuelo finalizó sus contiendas con los indios al defender el sur de la Provincia de Santa Fe, “en donde los indios ranqueles estaban haciendo los malones y masacrando gente, quemando estancias y robando ganado”. En esta brillante acción, conocida como Batalla de Loreto, Hilario Lagos, como jefe del Departamento Norte de aquella provincia, “concurre con 500 hombres (y) derrota a los indios, los persigue y rescata a los cautivos”. Aclaración: los maloneros conformaban 2 mil lanzas. En mérito a ello, su biznieto trajo una medalla de oro que le dieron a su bisabuelo, reliquia que estaba enmarcada junto a otras tres medallas más, todas de plata, y que llevó a "El Federal" para deleite de los contertulios. La sorpresa y el interés fueron mayúsculos
 
La charla ofrecida era didáctica, y por momentos se tornó hasta zigzagueante, dado que los interesados participantes pidieron detalles acerca de episodios de la vida de Hilario Lagos que, mayormente, provienen de sus extensas lecturas y análisis de la historia política nacional. Por eso mismo, el coronel mayor Lagos llegó a decir que “Los responsables de la guerra civil, del enfrentamiento sangriento (a partir de 1828), fueron los unitarios que empiezan fusilándolo a Dorrego, matando a otros jefes federales”, agregando que después sobrevino la consabida réplica a manos de Rosas.
 
Nos contó que su rama familiar viene de los Lagos procedentes de La Coruña, y que el padre del general Hilario Lagos se ganaba la vida atendiendo una pulpería. También comentó sobre la traición del general Ángel Pacheco en las vísperas de la Batalla de Caseros (3 de febrero de 1852), al obviar las alertas que emitía Lagos para atacar y detener a las fuerzas de Urquiza tanto en el cruce del río Paraná como cuando cruzaran el arroyo del Medio. Por eso, el biznieto del general Lagos, expresó: “Si ustedes leen todos los antecedentes de la Batalla de Caseros, cuando Urquiza viene avanzando Lagos le decía a Pacheco "ataquémoslo, ataquémoslo cuando esté cruzando el río Paraná". Y Pacheco le contestaba: "No, retírese". Lagos insistía de nuevo: "Cuando Urquiza cruce el Arroyo del Medio los atacamos", y Pacheco "no, retírese". Y Lagos a todo esto empieza a sospechar. Y también en Saldías releía que Gerónimo Costa decía "guarda con Pacheco’" pero Rosas le contestaba "no, yo confío en él".  Rosas se engañó, a lo mejor porque estaba cansado o porque ya no manejaba con la misma sabiduría la cosa, pero siguió confiando en Pacheco, que estaba en tratativas con Urquiza”. Para peor, “el día anterior a Caseros, Ángel Pacheco se va a su estancia de El Talar, por lo que la traición queda consumada”.
 
Luego, ya avanzada la Tertulia, las opiniones discurrieron de un lado a otro cuando se comparó la capacidad estratégica militar de un San Martín con respecto a la de Rosas, llegándose a verter opiniones también sobre la condición militar de Simón Bolívar. En un momento, el invitado notable de la Tertulia Federal soltó: “San Martín era mejor organizador. El cruce de la Cordillera de San Martín se hizo en 18 días; Bolívar cruzó la Cordillera en tres meses, porque inició su marcha en la selva tropical con mosquitos, enfermedades, etc., empezó a subir, llegó del otro lado y combatió en Boyacá. Por ahí libró 100 batallas. San Martín tres batallas nomás. Punto. Bolívar perdía, volvía, se escapaba, volvía, y así”. Hasta en la polémica se filtró la polémica figura de Bartolomé Mitre, “quien se impone después de Pavón y hace al país a su imagen y semejanza. Esa Argentina que sigue después de las guerras civiles es la de Mitre. Hasta la historia está hecha por Mitre”, afirmó con pesar el coronel mayor Lagos.

Por último, Luis Hilario Lagos dio algunos detalles que remarcan la figura de Justo José de Urquiza como la de un perfecto sanguinario perverso, pues no trepidó en medios para hacer sufrir y eliminar al enemigo, como el caso de los 300 hombres que conformaron el sublevado Regimiento del coronel unitario Pedro Aquino (“los mataban de a quince o veinte por día y los iban colgando en los árboles de Palermo”), o lo que hizo con el heroico coronel Martiniano Chilavert, o el caso de Martín de Santa Coloma, a quien ordenó decapitar por la nuca, y con un cuchillo desafilado.
 
Algo más adelante, Luis Hilario Lagos expresó que “Quince días después de Caseros, sabiendo Urquiza que Lagos estaba en un barco, le envía los pasaportes y lo manda llamar. Porque Urquiza lo apreciaba a Lagos, por eso lo había dejado ir después de la batalla”. Y en la revolución del 11 de septiembre de 1852, los porteños unitarios lo invitan a unirse a sus filas con el propósito de escindir Buenos Aires del resto de la Confederación, lo que no es aceptado por Hilario Lagos, que entonces cumplía funciones de frontera. Ante la revolución, es que Lagos decide sitiar Buenos Aires para restituirla al resto del país. “O sea, que como muchos otros federales, habiéndolo enfrentado en Caseros, ahora se aglutinan con Urquiza en contra de los liberales de Buenos Aires”, terminó diciendo Luis Lagos. “El Sitio termina fracasando porque Buenos Aires tenía plata, porque tenía la aduana, el puerto. Hay varios combates y la cosa estaba medio indecisa, pero en el cerco por agua una ciudad se pierde, cae. Entonces, dijeron ‘vamos a comprar la Escuadra sitiadora’, y Buenos Aires entra en tratativas con el almirante Coe. Éste libera el puerto y el sitio empieza a decaer”. Sin embargo, a pesar de lo que muchos creen, “esa fue la hora más gloriosa de Hilario Lagos”, porque mientras se daba lugar al sitio “en el interín empezó a sesionar, después de Caseros, la Asamblea o Congreso Constituyente, y ahí están los méritos de Rosas, porque él ya había unificado al país, había logrado previamente la unidad nacional. Rosas se va después de Caseros pero el país queda armado. Urquiza todo lo que tenía que hacer era invitar a los gobernadores”.

Por la variedad de temas tocados, la quinta edición de las Tertulias Federales organizadas por PVO estuvo a la altura del invitado y dejó una agradable impresión en quienes lo acompañaron. Podría decirse que, por la riqueza desplegada, fue una de las mejores realizadas hasta el momento.

Sobre el final, Gabriel Turone, en su rol de vicepresidente de PVO, puntualizó dos notas de color sobre el reivindicado general Hilario Lagos, a saber: su condición de criador de gallos de riña, afición que compartía con el general Ángel Pacheco (“por lo menos, se dice tenían una variedad de seis o siete razas de gallos de riña”, enfatizó Turone) , y la de ser el fundador del periodismo en el pueblo de San José de Flores –hoy barrio de Flores-, a través de El Argentino Federal, diario que se editó entre 1852 y 1853, y que resumía las acciones de los sitiadores de Buenos Aires a la vez que contenía anuncios de comercios y otras noticias. “Rómulo Carbia, el primero que va a escribir sobre la historia de Flores, comete un error al decir que el primer periódico que tuvo ese lugar fue El Pueblo, fundado en 1873”, rectificó Turone ya cerrando la V Tertulia Federal.
 
Muy acotado por el tiempo, y como efemérides evocativa, apenas si se pudo mencionar que en el mes de septiembre se conmemoran los 210 años de la creación del Regimiento de Infantería I ‘Patricios’, en relación con lo cual Gabriel Turone planteó como tema el si ya en 1806 existía la patria, o si ésta se origina a partir del 25 de mayo de 1810, debate para nada acotado y que genera teorías diversas e interpretaciones que fluyeron en la noche tertuliana. Y para no irritar las gargantas, que tras casi una hora y media de charla histórica y revisionista bien podían estar pidiendo socorro, entre sorbo y sorbo de cafés, cortados y cervezas el respetuoso análisis del devenir patrio siguió abriéndose camino a sus anchas-

Y, por favor, no lo olviden: ¡¡Ya estamos palpitando la VI Tertulia Federal, la del mes de octubre!!

V Tertulia Federal de los PVO en “El Federal” de San Telmo


Un día que, según la superstición, puede ser sinónimo de mala suerte, como cualquier martes 13, fue escogido por los Patricios de Vuelta de Obligado (PVO) para llevar a cabo su tradicional Tertulia Federal, la número 5 desde que fue lanzada por la entidad tan curiosa actividad en el mes de abril del corriente año 2016. Como desde aquella primera versión, la 5ta. fue realiza en el emblemático Bar “El Federal” de San Pedro Telmo.
 
Esta vez, contó el evento con un invitado notable proveniente del ámbito militar: el Cnl My (R) Luis Hilario Lagos, biznieto del legendario y probado federal, general Hilario Lagos, de intachable foja y honorabilidad en la defensa soberana de la Santa Federación.

Al erigirse como el tema central de la Tertulia Federal, el militar retirado expresó: “Provengo de una familia que perdió”, pero que, no obstante, sus descendientes continúan abrazando aquel ideal derrotado pero tan profundamente arraigado en la memoria y el alma del pueblo argentino.
 
Expuso don Luis Hilario Lagos, a su vez, una brillante charla que, acomodada cronológicamente, se desarrolló por durante hora y media, y que estaba destinada a trazar un semblante preciso, didáctico y conmovedor de su glorioso antepasado. Y no solamente ubicó en tiempo y espacio las numerosas batallas en las que tomó parte el general Lagos, sino que también precisó detalles que, aunque pequeños en información, sirven muchísimo para acercarnos al prócer. Dada la cantidad de luchas emprendidas, Adolfo Saldías, el padre del revisionismo histórico vernáculo, “lo consideró a Lagos ‘la primera lanza de la caballería federal’. Peleador nato, el bisabuelo de nuestro notable contertulio recibió múltiples heridas, por eso dijo su descendiente: “Si ven algún retrato de Hilario Lagos, él tiene una cicatriz en uno de sus pómulos, que algunos dicen que fue hecho durante la Campaña al Desierto. En esa acción, él lo hiere al indio, lo baja del caballo y lo toma prisionero”.
 
En 1838, continuó diciendo Luis Hilario Lagos, su bisabuelo finalizó sus contiendas con los indios al defender el sur de la Provincia de Santa Fe, “en donde los indios ranqueles estaban haciendo los malones y masacrando gente, quemando estancias y robando ganado”. Esta acción, conocida como Batalla de Loreto, consistió en una hazaña en la que Hilario Lagos, como jefe del Departamento Norte de aquella provincia, “concurre con 500 hombres (y) derrota a los indios, los persigue y rescata a los cautivos”. Aclaración: los maloneros conformaban 2 mil lanzas. En mérito a ello, su biznieto trajo una medalla de oro que le dieron a su bisabuelo, reliquia que estaba enmarcada junto a otras tres medallas más, todas de plata, y que llevó a "El Federal" para expectación de los contertulios. La sorpresa y admiración fue mayúscula.
 
La charla ofrecida era didáctica, y por momentos se tornó hasta zigzagueante, pues también los participantes podían detallar o preguntar sobre episodios de la vida de Hilario Lagos que, mayormente, provienen de sus extensas lecturas y análisis de la historia política nacional. Por eso mismo, el coronel mayor Lagos llegó a decir que “Los responsables de la guerra civil, del enfrentamiento sangriento (a partir de 1828) fueron los unitarios que empiezan fusilándolo a Dorrego, matando a otros jefes federales”, agregando que después sobrevino la consabida réplica a manos de Rosas.
 
También dijo descender de los Lagos procedentes de La Coruña, y que el padre del general Hilario Lagos ganaba su vida atendiendo una pulpería. También comentó sobre la traición del general Ángel Pacheco en las vísperas de la Batalla de Caseros (3 de febrero de 1852), al obviar las alertas que emitía Lagos para atacar a las fuerzas de Urquiza tanto en el cruce del río Paraná como cuando cruzaran el arroyo del Medio. Por eso, el biznieto del general Lagos, expresó: “Si ustedes leen todos los antecedentes de la Batalla de Caseros, cuando Urquiza viene avanzando Lagos le decía a Pacheco ‘ataquémoslo, ataquémoslo cuando esté cruzando el río Paraná’. Y Pacheco le contestaba: ‘No, retírese’. Lagos insistía de nuevo: ‘Cuando Urquiza cruce el Arroyo del Medio los atacamos’, y Pacheco ‘no, retírese’. Y Lagos a todo esto empieza a sospechar. Y también en Saldías releía que Gerónimo Costa decía ‘guarda con Pacheco’, pero Rosas le contestaba ‘no, yo confío en él’. Rosas se engañó, a lo mejor porque estaba cansado o porque ya no manejaba con la misma sabiduría la cosa, pero siguió confiando en Pacheco que estaba en tratativas con Urquiza”. Para peor, “el día anterior a Caseros, Ángel Pacheco se va a su estancia de El Talar, por lo que la traición queda consumada”.
 
Luego, en un momento, las opiniones discurrieron de un lado a otro cuando se comparó la capacidad estratégica militar de un San Martín con respecto a la de Rosas, llegándose a verter opiniones también sobre la condición militar de Simón Bolívar. En un momento, el invitado notable de la Tertulia Federal soltó: “San Martín era mejor organizador. El cruce de la Cordillera de San Martín se hizo en 18 días; Bolívar cruzó la Cordillera en tres meses, porque inició su marcha en la selva tropical con mosquitos, enfermedades, etc., empezó a subir, llegó del otro lado y combatió en Boyacá. Por ahí libró 100 batallas. San Martín tres batallas nomás. Punto. Bolívar perdía, volvía, se escapaba, volvía, y así”. Hasta en la polémica se filtró la polémica figura de Bartolomé Mitre, “quien se impone después de Pavón y hace al país a su imagen y semejanza. Es la Argentina que sigue después de las guerras civiles es la de Mitre. Hasta la historia está hecha por Mitre”, afirmó con pesar el coronel mayor Lagos.

Por último, Luis Hilario Lagos dio algunos detalles que enmarcan la figura de Justo José de Urquiza como la de un perfecto sanguinario perverso, pues no trepidó en medios para hacer sufrir y eliminar al enemigo, como el caso de los 300 hombres que conformaron el sublevado Regimiento del coronel unitario Pedro Aquino (“los mataban de a quince o veinte por día y los iban colgando en los árboles de Palermo”), o sino como los ejemplos del coronel Martiniano Chilavert o el de Martín de Santa Coloma –a quien ordenaron decapitarlo por la nuca y con un cuchillo desafilado-.
 
Poco más adelante, Luis Hilario Lagos expresó que “Después de Caseros, quince días después, sabiendo que estaba Lagos en un barco, Urquiza le envía los pasaportes y lo manda llamar. Porque Urquiza lo apreciaba a Lagos, por eso lo había dejado ir después de la batalla”. Y en la revolución del 11 de septiembre de 1852, los porteños unitarios lo invitan para unírsele a sus filas con el propósito de escindir Buenos Aires del resto de la Confederación, lo que no es aceptado por Hilario Lagos, que entonces cumplía funciones de frontera. Ante la revolución, es que Lagos decide sitiar Buenos Aires para restituirla al resto del país. “O sea, que como muchos otros federales, habiéndolo enfrentado en Caseros, ahora se aglutinan con Urquiza en contra de los liberales de Buenos Aires”, terminó diciendo Luis Lagos. “El Sitio termina fracasando porque Buenos Aires tenía plata, porque tenía la aduana, el puerto. Hay varios combates y la cosa estaba medio indecisa, pero en el cerco por agua una ciudad se pierde, cae. Entonces, dijeron ‘vamos a comprar la Escuadra sitiadora’, y Buenos Aires entra en tratativas con el almirante Coe. Éste libera el puerto y el sitio empieza a decaer”. Sin embargo, a pesar de lo que muchos creen, “esa fue la hora más gloriosa de Hilario Lagos”, porque mientras se daba lugar al sitio “en el interín empezó a sesionar, después de Caseros, la Asamblea o Congreso Constituyente, y ahí están los méritos de Rosas, porque él ya había unificado al país, había logrado previamente la unidad nacional. Rosas se va después de Caseros pero el país queda armado. Urquiza todo lo que tenía que hacer era invitar a los gobernadores”.

Por la variedad de temas tocados, la quinta edición de las Tertulias Federales organizadas por PVO estuvo a la altura del invitado y dejó una agradable impresión en quienes lo acompañaron. Podría decirse que, por la riqueza desplegada, fue una de las mejores realizadas hasta el momento.

Sobre el final, Gabriel Turone, en su rol de vicepresidente de PVO, puntualizó dos notas de color sobre el reivindicado general Hilario Lagos, a saber: su condición de criador de gallos de riña, afición que compartía con el general Ángel Pacheco (“por lo menos, se dice tenían una variedad de seis o siete razas de gallos de riña”, enfatizó Turone) , y la de ser el fundador del periodismo en el pueblo –hoy barrio porteño- San José de Flores, a través de El Argentino Federal, diario que se editó entre 1852 y 1853, y que resumía las acciones de los sitiadores de Buenos Aires a la vez que contenía anuncios de comercios y otras noticias. “Rómulo Carbia, el primero que va a escribir sobre la historia de Flores, comete un error al decir que el primer periódico que tuvo ese lugar fue El Pueblo, fundado en 1873”, rectificó Turone ya cerrando la V Tertulia Federal.
 
Muy acotado por el tiempo, y como efemérides evocativa, apenas sí se pudo insinuar que en el mes de septiembre se conmemoran los 210 años de la creación del Regimiento de Infantería I ‘Patricios’, ante lo cual Turone trajo a colación si ya en 1806 existía la patria, o si ésta se origina a partir del 25 de mayo de 1810, debate para nada acotado y que genera teorías diversas e interpretaciones que fluyeron en la noche santelmense. Y para no irritar las gargantas, que tras casi una hora y media de charla histórica y revisionista bien podían estar pidiendo socorro, los contertulios se pidieron cafés, cortados o cervezas, mientras, entre sorbo y sorbo, el devenir patrio se iba abriendo camino a sus anchas.

Y, por favor, no lo olviden: ¡¡Ya estamos palpitando la VI Tertulia Federal, la del mes de octubre!!