Personería Jurídica - Resolución I. G. J. Nº 0001744 del 8 de noviembre de 2011

8 de noviembre de 2016

VIIª Tertulia Federal de los PVO en “El Federal” de San Telmo


El martes 8 de noviembre último, los Patricios de Vuelta de Obligado (PVO) han vuelto a organizar y convocar su 7ma. Tertulia Federal en el notable Bar “El Federal” de San Telmo.  Coincidente con el mes donde se llevó a cabo la Batalla de Vuelta de Obligado en 1845, los directivos de PVO invitaron en calidad de notable al Dr. Mario “Pacho” O’Donnell para que ilustre a los contertulios sobre tan significativo encuentro de armas que determinó, para la posteridad, el Día de la Soberanía Nacional.
 
Como era de esperarse, el salón que el Bar “El Federal” reservó exclusivamente para las Tertulias Federales a lo largo del año 2016 estaba colmado, y tanto fue así, que hasta se había pensado en la posibilidad de hacer la charla en un espacio más grande del lugar. Se había dispuesto, en esta oportunidad, que los integrantes de PVO vistiesen el uniforme histórico del 2o. Batallón de Patricios de Buenos Aires, dándole a la escena un indiscutido marco de telúricas reminiscencias.

O’Donnell llegó solitario y apoyado sobre un bastón con mango de plata. Vestía saco azul, y, en un gesto de caballerosidad, saludó uno por uno a los presentes que esperaban sus conocimientos. Luego tomó asiento sobre una de las dos mesas dispuestas en el centro del recinto; a su lado, hizo lo propio el Vicepresidente de PVO, Sr. Gabriel Turone, quien, a continuación, presentó al invitado notable.  Antes de reseñar al Dr. O’Donnell, Turone expresó que “esta es la última Tertulia Federal que organizan los PVO en 2016, las cuales van a volver a efectuarse a partir de marzo del próximo año”. Agradeció el entusiasmo y la perseverancia de quienes, mes a mes, llenaron las mesas de “El Federal” para “venir a vernos las caras y, de paso, charlar sobre historia, intercambiar opiniones y entender quiénes somos los argentinos”. También anunció, a modo de adelanto, la aparición de su obra Los Patricios en los tiempos de Rosas, trabajo de investigación que hablará sobre lo actuado por el Regimiento de Infantería I ‘Patricios’ en la época de la Federación.

“Pacho” O’Donnell comenzó la charla esbozando algunos datos genealógicos. Así, dijo que su apellido proviene de Irlanda, y que la rama de la cual él desciende “en 1799 se traslada hacia La Coruña. Porque los O’Donnell eran un clan muy combativo contra los ingleses, entonces se exiliaban -cuando la situación se volvía muy premiosa- en Galicia. Galicia era lo que estaba del otro lado del mar, además eran celtas y católicos”. De La Coruña llega esa rama familiar al Plata “contratada por la Universidad de Córdoba y de Buenos Aires porque habían desarrollado un instrumento super avanzado en su tiempo, como fue el teodolito”.

Carlos Santiago O’Donnell se casa con Francisca Mansilla, “una de las hermanas del general Lucio N. Mansilla, el Héroe de Obligado. Así que, de alguna manera, ese O’Donnell era concuñado de Rosas”, soltó nuestro invitado. “Tal es así –prosiguió-, que cuando Lucio V. Mansilla escribe sus Memorias, habla de sus tíos Carlos O’Donnell y Juan Manuel de Rosas”.  La participación de la familia O’Donnell en la historia convocante de esta Tertulia Federal, como ser la gesta de la Vuelta de Obligado, queda patentizada cuando nuestro invitado afirma: “Sabino O’Donnell es hijo de Carlos O’Donnell y un médico muy destacado en su momento, y que se ofrece en la lucha por la soberanía nacional. Es el médico oficial en la batalla y quien atiende al general Mansilla. Me emocionó ver que aún están las ruinas del banco de Sangre que se utilizó en 1845, y que está dentro de un campo privado”.  A continuación, “Pacho” O’Donnell contó la enorme satisfacción que tuvo cuando terminó de escribir La Gran Epopeya en 2010, libro que habla sobre el antes, el durante y el después de la Batalla de Vuelta de Obligado, “porque algunos libros marcan huellas; algunos libros mueren rápidamente, pasan como brisas. Pero el libro de la Vuelta de Obligado fue un libro que marcó huella”, dijo ante el silencio respetuoso que hacían los contertulios que se dieron cita. Conceptos similares deslizó con su obra Juan Manuel de Rosas Rosas del año 2003, “que hasta Mariano Grondona apareció elogiando este último libro”.

Remarcó O’Donnell que en La Gran Epopeya intentó reflejar el “post Obligado, porque a veces la crónica termina ahí, en 1845. O sea, Rosas tuvo una actitud extraordinaria después de Obligado. Fue verdaderamente muy heroica su metodología de negociación con los sucesivos y cuasi numerosos delegados que mandaba la corona británica, para poder retirarse de la mejor manera posible y, mejor aún, sin ‘la cola entre las patas’”. Para consolidar tal opinión, el invitado trajo consigo la “traducción de una carta del último delegado británico, Henry Southern, al Primer Ministro británico, Conde de Palmerston, el 17 de diciembre de 1849”, en donde queda explícita la posición de Rosas de no dejar avanzar la negociación “si no es dentro de lo que Rosas quiere, lo que debe incluir la rendición clara y notoria de los británicos”. Esto es loable, especificó O’Donnell, por cuanto la carta fue escrita cuatro años después de las acciones de la Vuelta de Obligado.  Al terminar el análisis de la carta, Turone le preguntó “Doctor, ¿se puede decir que la de Rosas fue la mejor diplomacia que hemos tenido en la historia?”, a lo que O’Donnell respondió que “por lo menos, la de Rosas fue la más firme. La diplomacia de Arturo Illia fue también bastante firme, al menos, en algunas cosas. Por eso mismo, es que en mi libro La Gran Epopeya hablo del heroísmo de la negociación, que está en la misma línea que el heroísmo de la batalla”. La rendición de Inglaterra ante Rosas “será una rendición franca, mientras que lo de Francia es más complicado”, sostiene O’Donnell retomando lo de las gestiones diplomáticas de la Federación después de los fuegos de Obligado.

Un contertulio le pregunta al invitado notable: “Cuando hace toda la tratativa Rosas para hacer el tratado, ¿Inglaterra cómo lo recibe en el exilio?”, a lo que responde “Pacho” O’Donnell: “Justamente, Inglaterra lo recibe con honores. Lord Palmerston es una figura que lo protege a Rosas. Inclusive le otorga u ofrece una pensión que Rosas rechaza, prefiere la miseria absoluta en la que transcurre su exilio. Pero no podría decir que hay un fair play en Inglaterra. Ésta le reconoce el mérito a Rosas. Pero por otra parte, también, las grandes potencias tienen en reserva figuras que han sido claves en sus países”, advierte el doctor O’Donnell al referirse acerca de por qué Inglaterra prefirió exiliarlo al Restaurador de las Leyes en su país en vez de seguir permitiéndole quedarse en la Confederación Argentina.  En tal sentido, continuó diciendo que “los ingleses sabían del gran predicamento que tenía Rosas, y por eso era alguien que, por las dudas, les convenía tenerlo adentro, con ellos”. Se preguntaba el mismo “Pacho” O’Donnell por qué se fue a Inglaterra el ex Gobernador bonaerense, y así lo definió:  “Una, porque en Francia lo odiaban y podían haberlo fusilado. En Uruguay, sabemos el conflicto que tenía este país. ¿Qué otros países? En Paraguay tampoco; era un lugar poco hospitalario, además recuérdese que Rosas planeaba invadir el Paraguay.”

“Rosas le dijo a Gore que quería mantenerse en su casa, después de la derrota de Caseros. Permanecer un tiempo en su casa para ver qué pasaba. Y Gore le dijo ‘mejor que se vaya’. Así, entonces, salen de noche, muy escondidos. Ahora, sabiendo nosotros de política, es posible que Gore supiera que de haberse quedado Rosas hubiera una reacción popular o algo. Y Gore estaba, por esto mismo, interesado en que Rosas se fuera lo antes posible”, añadió nuestro brillante expositor durante la última Tertulia Federal del 2016.  Al firmarse el tratado de Paz entre Argentina y Gran Bretaña en 1849, lo que fue, de hecho, uno de los más grandes triunfos diplomáticos de nuestra nación en su historia, siempre quedó el sinsabor de por qué Rosas no reclamó las islas Malvinas. Eso fue, justamente, lo que le preguntó Oscar Turone, Secretario de PVO, a O’Donnell, quien respondió que “Es una buena pregunta. Inglaterra no es que estaba tan vencida, y Rosas se conformaba con que le devolvieran la Escuadra. En otra carta de Southern, muy interesante, cuenta que Rosas al inaugurar un período Legislativo se refirió a las reivindicación de las Islas Malvinas, algo que para el diplomático inglés no eran más que unas cantinelas desgastadas".

En el último tramo de la VII Tertulia Federal, se pasó a mencionar aspectos relativos al teniente general Julio Argentino Roca, quien “asume el gobierno como un acto provincial. Son las provincias las que lo llevan a Roca hacia el gobierno con enorme disgusto de Buenos Aires. Tal es así, que Roca es recibido en Buenos Aires con el desprecio y la agresividad más grande”, afirma Mario “Pacho” O’Donnell, para continuar diciendo que “después Roca ya se enganchará en el juego liberal y funcionará más a favor de los intereses de la oligarquía porteña”.  En lo tocante a la Campaña al Desierto de Julio Roca, expresó que “si tenemos en cuenta esta condición porteña de la oligarquía, consistente en ser fundamentalmente porteños y confundir eso con la Argentina, como si sobrara el resto de la nación, Roca, por su parte, veremos que llegó a la presidencia con el apoyo de los gobernadores provinciales y con el apoyo del Ejército Nacional –que estaba constituido con gente fundamentalmente de las provincias-, y además tiene una idea extraordinaria de la territorialidad”, en el sentido de la profunda decisión que tuvo Roca “de ocupar la Patagonia, decisión de un tipo que está pensando en la Argentina como un territorio, pues, ni a Sarmiento, ni a Rivadavia ni a Mitre se les hubiera ocurrido integrar la Patagonia. Al contrario, ellos estaban tratando de desintegrar las provincias. Roca tiene la visión de incorporar toda la Patagonia a la Argentina. ¡Y ojo! Es un concepto territorial”.

Los últimos minutos sirvieron para elogiar la lucha del revisionismo histórico “que es la historia que se lee en las calles, en la gente del pueblo, y no tanto en las academias o instituciones del Estado que suele ser la historia oficial o liberal”.  La variedad de los temas que se tratan en las Tertulias Federales giran, desde luego, en torno a la etapa federal y a las riquísimas vivencias que la misma dejó para los tiempos. Ese es su eje. Pero el revisionismo, al haber puesto la lupa inquisidora en todas las etapas del devenir histórico, permite el tratamiento de temas tanto contemporáneos como antiguos. En ese aspecto, el revisionismo no reconoce fronteras para aplicar sus métodos, por lo tanto, cuando se charla de historia desde una visión revisionista la dinámica anda sola, libre, sin ataduras y con la desvergüenza de quien puede preguntar sobre Hernandarias como del desarrollismo de los años 60 del siglo XX, por nombrar dos momentos tan alejados como disímiles el uno del otro.

Como es costumbre en las Tertulias organizadas por los PVO, al Dr. O’Donnell se le obsequió un juego de cuatro cintillos punzó, al igual que una caja con tres pines federales, uno de los cuales tiene la marca de la hacienda de la Estancia Los Cerrillos.  Así concluyeron estos encuentros del viejo Buenos Aires, del histórico, del que nunca morirá. Todos agradecieron esta séptima edición de las tertulias, y preguntaron, ansiosos, por las que vendrán. Estamos en la seguridad de que los PVO nunca decaerán en la inventiva de sus actividades y, lógicamente, en la continuidad de las mismas. Aguardemos tranquilos, entonces, que siempre buscarán los privilegiados momentos de la contemplación, de la justa opinión, de la verdad que se revela ante la serenidad y el debate de alto vuelo.